viernes, 3 de septiembre de 2010

MARCA LA ESTRELLA Y…PUNTO

Siempre hemos pensado que todos los problemas tienen su respuesta o solución, el asunto es tener capacidad, paciencia y una alta dosis de disposición reflexiva, sin embargo, en el terreno político, la huachafería, el inmediatismo, el oportunismo, el facilismo es decir, LA POLITIQUERÍA ha hecho su reino al punto que ahora, cualquier huachafo atrevido intenta gobernarnos ¡qué lisura!

Para estos señores con ínfulas de sabelotodo, todo tiene solución a la vista, sus preocupación es salir “airosos” en todos los terrenos. Estos elementos en los hechos son maquiavélicos, no les importa los medios, los principios, el prestigio y mucho menos el precio, para ellos, todo y todos tienen su tarifa, y la desgracia de este país es que la mayoría acepta esa humillación.

Creo que no existen peruanos que afirmen que vivimos en una democracia real ¿Qué el pueblo los elige? Claro, pero a los tamizados por la plutocracia quienes son realmente los que gobiernan este país. ¿O acaso los apristas tuvieron otra alternativa después de Alan García? Y es que, impuesto el candidato, lo demás es obra de la imposición endógena de cada movimiento o partido.


EL ABUSO DE LA PRÉDICA
Corrían los últimos meses de 1,984, la fiebre electoral estaba por llegar a su fin, cuando por razones de mi labor periodística me encontraba por las cabeceras del río Napo. Los apristas en una agresiva campaña afianzaban su labor proselitista regalando azúcar y arroz a las comunidades de la zona, la reunión del cierre de campaña estaba programada para las siete de la noche en el caserío de Negro Urco adonde resignadamente iban llegando uno a uno los comuneros. La orden del CEN debía cumplirse: Convencer a los nuevos “compañeros” que “sólo el APRA salvará al Perú”. La reunión que fue un éxito estaba ya por finalizar cuando a un miembro de la comunidad de Huamán Urco se le ocurrió preguntar por el nombre del candidato a presidente de la república, el sorprendido dirigente con rostro adusto y mirándole de frente le contestó ¿Eres aprista? – o te quito el arroz y el azúcar, le faltó decir – Sí señor, contestó el aludido ignaro hombrecito. Entonces no tienes nada qué preguntar, a la hora de votar, marca la estrella y…punto. En ese momento el salón quedó envuelto en un silencio sepulcral y no habiendo más de qué tratar, se dio por finalizada la reunión. ¿Cambió el APRA? Es más, nunca cambiará.


*LUCANO



*Luis Baltazar Castro Novoa
Poeta-Periodista loretano
E-mail: lucanoperu@yahoo.com

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